1- Mis candidatos.
Son todas las personas que ya tengo en mi base de datos. Evidentemente no son “mios” se aplica a las personas que tengo en mis agendas de contactos.
Los candidatos que tengo, son las personas que ya conozco o cuya información de contacto, perfiles o currículos se encuentran en mi base de datos. Cada vez que inicio una búsqueda, me dirijo a estas personas en primer lugar, no sólo porque son los más accesibles, sino porque con los años, he llegado a conocer a muchos de ellos, y yo les he calificado, los he enviado a entrevistas , y tal vez incluso los he colocado.
Ya existe una relación anterior y ellos confían en mí. A su vez, he invertido mucho tiempo en el desarrollo de estas relaciones. Y precisamente tenerlas, se traducirá en mejores decisiones de mi parte en cuanto a si son adecuados para un trabajo.
Ciertamente, alguien con quien tengo una buena relación profesional, va a ser una fuente mejor y mas fiable de recomendaciones y referencias. Incluso alguien con quien sólo he hablado una vez, hace mucho tiempo es un candidato que considero mio y posible, porque hay un cierto grado de la historia entre nosotros.
2- Los candidatos que “alquilo”.
Son los candidatos cuyos nombres o currículums se ponen a disposición a través de bolsas de trabajo, repositorios de currículums, bases de datos, directorios y redes sectoriales. Yo los llamo “los candidatos que puedo alquilar” porque están en el dominio público, y están a disposición de los otros reclutadores que están dispuestos a pagar una cuota de suscripción, o unirse a una red con el fin de obtener el acceso.
Una vez contacto con los candidatos que puedo “alquilar” y decido importar sus datos a mis registros, y archivos de contactos, se fusionan con mi comunidad de talentos, es decir Mis candidatos.







Puedes enlazar este post desde tu blog usando el enlace de trackback.