
El desafío de todo reclutador es hacer crecer su cartera de clientes y construir nuevas relaciones cuidando las que ya se tienen. Esta parte de su trabajo puede ser la menos atractiva para algunos profesionales, que prefieren centrarse en sus cualidades para buscar y cazar talentos, pero lo cierto es que es tan necesaria e intrínsecamente importante como la segunda.
John Adams, de The Recruiter’s Coach, comparte algunas claves para desarrollar la mentalidad del reclutador interno o del gestor de RH de la empresa en el blog Recruiter a través de un artículo bastante interesante del que comentamos aquí algunos de sus puntos.
En primer lugar, insta a ponerse en la situación de éstos, tratando de pensar como ellos y entendiendo los desafíos que diariamente se les plantean para cumplir su función en su empresa. Ver las cosas desde su punto de vista, utilizando los indicadores y términos que más les afectan, contribuirá a lograr nuevas oportunidades de negocio.
Tres puntos cruciales a este respecto serían:
- La calidad del reclutamiento: un puesto mal cubierto va a suponer un coste importante para la empresa y con estos fallos se pone en peligro la relación con este cliente.
- Coste por reclutamiento: los presupuestos para RH se han reducido bastante en casi todas las empresas, por lo que los reclutadores internos están sometidos a gran presión a la hora de acometer procesos de selección. Ser flexible en esto puede hacer más sólida la relación con un cliente.
- Priorizar al reclutar: tratar de identificar los puestos más urgentes por cubrir o los que van a tener un mayor impacto de negocio, para empezar con buen pie.
Por otro lado, hay que tratar de adoptar más una papel de socio y colaborador, compartiendo recursos y herramientas, además de pedirles su opinión sobre cómo mejorar el servicio que se presta.






Puedes enlazar este post desde tu blog usando el enlace de trackback.